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“ME DUELEN LAS UÑAS”

¿Alguna vez has notado dolor en las proximidades de tus uñas? La onicocriptosis es una patología frecuente en todo tipo de pacientes tanto deportistas como sedentarios. De todos los problemas relacionados con la piel por las que los pacientes acuden a consulta, que se les claven las uñas supone el 50 % de ellos. La uña ocupa el espacio de la piel pudiendo romperla y hacer una herida que cursará con inflamación y podrá complicarse con infección. Puede ocurrir de manera esporádica a los largo de la uña pero si eres de los que lo sufren a menudo deberías plantearte un tratamiento a largo o a corto plazo para sobrellevarla de una manera correcta.

 

¿Cómo sé si se está clavando mi uña?

Hay varios estadios y dependiendo del tiempo de evolución y de las causas que lo hayan provocado nos encontraremos una clínica u otra.  Lo principal es acudir al podólogo en el momento que alguno de estos síntomas te sean familiares:

  • Dolor.
  • Inflamación. El dedo lo verás más grande de lo normal.
  • Rubor (que tu dedo esté más rojo que los demás).
  • Pus. En ocasiones no se ve a simple vista, está encapsulado y vemos como si hubiera una ampolla con un color, blanco, amarillo, marrón o rojo.
  • Más piel de lo normal que se está desprendiendo del propio dedo.
  • Piel dura a los lados de la uña.

 

¿Por qué se clavan las uñas?

  • Por la forma de la propia uña, como ocurre por ejemplo con las uñas en pinza o las uñas excesivamente gruesas.
  • Por un mal corte, cuando cortamos las uñas redondeándolas.
  • Por un golpe directo que puede haber roto o no la uña.
  • Porque te sude mucho el pie, lo que hará que la piel sea más vulnerable a que la uña ocupe el espacio que no le corresponde. Piensa que un calcetín o un calzado que no transpire provocará esta misma situación.
  • Por tu manera de caminar, por ejemplo, que seas pronador te hará tener más tendencia a apoyar el peso de tu cuerpo sobre los dedos gordos y así generar más presión en tus uñas.
  • Si usas calzado de puntera estrecha, no sólo el terminado en punta, si la zona anterior de tus pies es ancha piensa que aunque pienses que tu calzado es ancho a lo mejor puede no ser lo suficiente.   
  • Si la pala de tu calzado es baja. Esta es la zona del calzado que permite que puedas mover tus dedos de arriba abajo, las bailarinas, manoletinas o zapatos de vestir pueden tener poco espacio y comprimir tus dedos aunque no seas consciente de ello.
  • Si usas un tacón superior a los 2.5-3 cm tu centro de gravedad se desplazará hacia delante, asique volverás a presionar tu uñas.
  • Las medias o los calcetines muy apretados pueden hacer que se claven también.
  • Un calzado mal ajustado, bien porque te quede excesivamente amplio o porque sea pequeño provocará microtraumatismos de repetición lesionándote.
  • Por patologías o tratamientos paralelos. Los pacientes tratados con quimioterapia pueden referir algún tipo de onicocriptosis ya que la quimioterapia afecta a las uñas debilitándolas.

 

¿Cómo lo soluciono?

Acudir al podólogo, puesto que es el especialista del pie, es lo primero que deber hacer. Una vez allí, él te recomendará dependiendo del estadio en el que te encuentres, o si se trata de la primera vez que se te clava la uña o si es algo recurrente en ti una u otra técnica.

Los tratamientos van de los conservadores a la cirugía. Lo principal es sacar la espícula que causa el problema, si esta fase no es realizada adecuadamente el problema persistirá con su empeoramiento y limitando el abanico de posibilidades de tratamiento, por lo que no lo intentes en casa. Una vez solucionado lo principal, el podólogo podrá recetarte la mediación pertinente bien sea en pomada o vía oral para terminar con la infección. 

Existen métodos de reeducación de nuestra uña  como las ortonixias o los brackets que plantean una idea similar a la de los brackets del dentista ya que enseñan a la uña por dónde debe salir y cómo hacerlo correctamente. Se suelen aplicar una vez al mes durante aproximadamente un año o año y medio. Los geles específicos de podología también son una herramienta para evitar que la uña se acerque a la piel. Ambos son tratamientos indoloros ya que se adhieren en la uña con buenos resultados, de especial indicación en niños pequeños por su inocuidad aunque no descartables en adultos. Si ninguno de los tratamientos anteriormente escritos no son resolutivos o si la gravedad de la lesión es alta, tu tratamiento debe ir más allá.

La cirugía es el único tratamiento definitivo cuando se nos clavan las uñas, en poco más tiempo que una consulta rutinaria con tu podólogo se puede poner fin al sufrimiento de los pacientes que la padecen. Muchos pacientes tienen respeto a este tratamiento porque antiguamente se “arrancaba” la uña, pero para tu tranquilidad debes saber que a día de hoy sólo se eliminan los laterales de la uña sin dolor ya que el dedo está dormido, incluso hay técnicas en las que ni si quiera llevarás puntos de sutura ya que dando de sí la piel es suficiente.  Se realiza bajo anestesia local, sólo se duermen los dedos afectados durante unas horas y el paciente entra y sale caminando de la consulta sin necesidad de muletas. Los primeros días llevarás un vendaje que protegerá tu dedo y en poco tiempo una tirita. El postquirúrgico suele ser de unas 4-6 semanas dependiendo de cómo esté inicialmente tu uña con una sandalia postquirúrgica que podrás sustituir por una deportiva estable al final de tu recuperación. El dolor postquirúrgico no es un problema ya que se pauta mediación para reducirlo y poder llevar una vida lo más normal posible. No podrás mojar el pie hasta que no cicatrices por lo que se recomienda utilizar protectores para ducharte que podrás encontrar en la ortopedia, son como unas botas de plástico que impiden que se moje o estropee el vendaje. El hielo y la elevación de la pierna son unas medidas sencillas con buenos resultados. Un factor que suele frenar al paciente en este tipo de tratamiento suele ser el coste que conlleva, no son cirugías de precio elevado pero en relación al precio de una consulta común puede parecérnoslo, es importante recordar que la onicocriptosis es una patología por la que un paciente acude una vez al mes normalmente y que tendrá que depender  de su podólogo de confianza toda la vida, si hacemos cálculos, siempre sale mejor esta última opción siempre y cuando seas candidato a ella, tu podólogo te lo indicará si lo cree necesario. Es una intervención muy agradecida y la frase más repetida entre los pacientes es “¿por qué no lo habré hecho antes?”.

 

La exóstosis subungueal

Una complicación en las onicocriptosis son los pacientes que tras eliminar su espícula siguen manteniendo dolor aunque esta haya disminuido. Si tu uña ha ido cambiando su forma, y en vez de verse plana genera como una pequeña montaña, puede que el hueso de debajo esté formando mas hueso en forma de pico, de ahí la alteración de nuestra uña, que al ser flexible se adapta a la superficie donde se apoya. En estos casos te realizarán una radiografía para valorar la técnica quirúrgica que más se adapte a ti. Actualmente puede ser por cirugía abierta o por mínima incisión. En la primera opción se expone el hueso,  se corta la parte sobrante y se sutura mientras que en la segunda, menos cruenta y más utilizada, se lima el hueso, se extrae y muchas veces ni se emplean puntos de sutura, sólo con los puntos de pegar es suficiente. La cirugía de la uña se hace a la vez que la de la exóstosis manteniendo los días de postquirúrgico y siendo comunes las medias a tener a casa.

 

Ya he pedido cita pero hasta mañana no me pueden atender ¿qué hago?

  • Puedes meter el pie en un litro de agua templada y una cucharada sopera de sal gorda 5 minutos, sécalo bien y si no eres alérgico aplica un antiséptico como puede ser la clorhexidina. 
  • Usa calzado cómodo, a ser posible que permita que tus dedos tengan espacio en él.
  • Usa calcetines y zapatos que transpiren y si ya lo haces pero sigues teniendo el pie húmedo coméntaselo a tu podólogo para que te recomiende algún producto o fórmula magistral.
  • No cojas la costumbre de hacer deporte y no ducharte después, esto hace que en tu calzado se mantenga una humedad poco adecuada para tu problema. Si no pueden ducharte nada más terminar, lleva otro par de calcetines y cámbiatelos al terminar.
  • No intentes “urgar” en tu dedo, no tienes el material adecuado, no está esterilizado y vas a tener que adoptar una postura incómoda que lo único que conseguirá es que a parte de visitar a tu podólogo tengas que acabar pidiendo cita también a tu fisioterapeuta.

 

Por último, cerciórate de que te pones en manos de un podólogo profesional. Para ello tiene que estar colegiado y su clínica debe estar dada de alta en Sanidad. La colegiación es un trámite que permite a un profesional sanitario trabajar, encontrarás su número de colegiación normalmente en la propia clínica o en sus tarjetas de visita. En cuanto a Sanidad es la encargada de que se cumplan las medidas adecuadas en la clínica como es, entre otras cosas, la utilización de material pertinente, la desinfección y más importante la esterilización del material que emplearán contigo para evitar contagios. Lo puedes comprobar en su clínica donde tendrá a la vista los certificados que lo avalan junto con su título de haber estudiado la carrera de Podología. Evita sitios de dudoso prestigio o personas que no estén titulados. 

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